La cultura de una organización se va construyendo en base a la superposición de sentidos comunes que van imponiendo las distintas administraciones y el resultado final es la sumatoria de los vestigios de todas... vivir en la cultura resultante es como cortar una torta mil hojas y al comer un pedazo, poder observar todas las capas que la componen.

A diferencia de la torta... las capas de la cultura no tienen la obligación de ser coherentes entre ellas... esto implica que pueden convivir prácticas, interpretaciones y éticas incompatibles entre si y sobre todo incompatibles con el momento presente.
El rol de líder del cambio cultural no es imponer un nuevo sentido común que haga tabla rasa de todo lo anterior... lo que resultaría sería una labor titánica imposible de acometer. Su rol es mas bien de alinear y generar sinergia entre estas distintos piezas y partes históricas.... con un sólo propósito:
Ser pertinente al desafío actual.... no a los del pasado (del cual surgieron) sino a los del futuro. El líder tiene que reinventar la cultura para enfrentar el futuro exitosamente reutilizando las capas creadas a lo largo de los años.




























