Uno de los mayores placeres es hacer un asado a la orilla del lago y comer un par de truchas (las que no tuvieron la suerte de ser devueltas!). La gente que vive a orillas de lago las pesca y las come a diario, n
o las compra, las truchas son de todos. Esas truchas son gratis. Pero ¿puedes creer que algunas personas venden esas truchas? (aquí un tono de sarcasmo hace notar a mi inquisidor que más que denuncia lo que quiero es mostrarle su propia ceguera), se las venden a otras personas de la zona que no quieren o no saben pescar, para quienes es más valioso pagar por las truchas. Estos pescadores generan distintos tipos de servicio de valor agregado, como llevar la pesca del día antes de cierta hora a la casa de los compradores o procesar los peces (ahumado/descamado, etc), estos pescadores se generan distinta fama y no es raro escuchar comentarios como “las truchas de don Lalo son las mejores” con lo que don Lalo, por supuesto, se da el lujo de cobrar más por ellas. Por que son mejores las de don Lalo y los compradores están dispuestos a pagar más por ellas que por otras o porque simplemente los compradores no las pescan ellos, simplemente porque comprarlas les genera mayor valor.Espero que las truchas de Paolo sean muy pero muy caras...




























